Un rincón propuesto por @rosergoula en Flickr

Estoy enamorada de la Costa Brava, de sus aguas transparentes y cálidas.

Por eso cada verano busco la mejor cala  para escaparme con mi pareja y poder disfrutar de un tranquilo día de playa, sin aglomeraciones, evitando familias con niños que corren por la arena y que te hacen “la croqueta” en 2 pasadas, o que ponen sus toallas tan cerca que te rocían cuando se echan protector solar…

Como de momento no puedo permitirme tener una playa privada y me encanta tomar el sol, refugiarse en una calita es la mejor opción.

Así que si vivís en Cataluña o bien pasáis por aquí de turismo… Os dejo mi top 5 de las mejores calas de la Costa Brava:

1- Cala Estreta (Palamós): ésta es mi preferida, con aguas muy cristalinas, rodeada de un bosque de pinos y de arena gruesa. Para llegar hasta ella hay que ir por un caminito de difícil acceso desde la playa del Castell.

2- Cala d’Aigua Xelida (Tamariu): es más fácil de llegar, se puede ir a pie desde la población de Tamariu. Es muy pequeña y está escondida entre rocas y pinos.

3- Cala Tavallera (Port de la Selva): es una cala de agua muy limpia y poco profunda. Lo malo es que en el fondo hay rocas y piedras pero si vas bien equipado no hay problema. Tiene una zona de pinares para acampar donde hay un pozo de agua dulce. Para llegar hasta allí hay que coger la carretera que sale de El Port de la Selva y tras dos kilómetros entrar por un camino que va hasta la cala.

4- Cala de la Isla Roja (Begur): de aguas muy tranquilas y arena dorada, rodeada de acantilados. Se encuentra cerca de la playa del Racó y para acceder a ella se tiene que tomar el camino de ronda que enlaza Sa Riera con la playa de Pals. Es muy frecuentada por los nudistas de la zona, por lo que la hace muy tranquila y poco turística.

5- Cala Boadella (Lloret de Mar): es más bien una playa larga, de arena gruesa, pero muy tranquila y de un paraje prácticamente virgen. Su acceso es algo complicado, hay que dejar el coche en la carretera que sube a la ermita de Santa Cristina y pasar por un camino de tierra de 200 metros que termina en la cala.

Y si os animáis a pasar el fin de semana o más días para disfrutar de estas maravillosas calas, siempre podéis elegir algún hotelito o bien hacer una escapada.

¡Feliz verano a tod@s!

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Estoy enamorada de la Costa Brava, de sus aguas transparentes y cálidas.

Por eso cada verano busco la mejor cala  para escaparme con mi pareja y poder disfrutar de un tranquilo día de playa, sin aglomeraciones, evitando familias con niños que corren por la arena y que te hacen “la croqueta” en 2 pasadas, o que ponen sus toallas tan cerca que te rocían cuando se echan protector solar…

Como de momento no puedo permitirme tener una playa privada y me encanta tomar el sol, refugiarse en una calita es la mejor opción.

Así que si vivís en Cataluña o bien pasáis por aquí de turismo… Os dejo mi top 5 de las mejores calas de la Costa Brava:

1- Cala Estreta (Palamós): ésta es mi preferida, con aguas muy cristalinas, rodeada de un bosque de pinos y de arena gruesa. Para llegar hasta ella hay que ir por un caminito de difícil acceso desde la playa del Castell.

2- Cala d’Aigua Xelida (Tamariu): es más fácil de llegar, se puede ir a pie desde la población de Tamariu. Es muy pequeña y está escondida entre rocas y pinos.

3- Cala Tavallera (Port de la Selva): es una cala de agua muy limpia y poco profunda. Lo malo es que en el fondo hay rocas y piedras pero si vas bien equipado no hay problema. Tiene una zona de pinares para acampar donde hay un pozo de agua dulce. Para llegar hasta allí hay que coger la carretera que sale de El Port de la Selva y tras dos kilómetros entrar por un camino que va hasta la cala.

4- Cala de la Isla Roja (Begur): de aguas muy tranquilas y arena dorada, rodeada de acantilados. Se encuentra cerca de la playa del Racó y para acceder a ella se tiene que tomar el camino de ronda que enlaza Sa Riera con la playa de Pals. Es muy frecuentada por los nudistas de la zona, por lo que la hace muy tranquila y poco turística.

5- Cala Boadella (Lloret de Mar): es más bien una playa larga, de arena gruesa, pero muy tranquila y de un paraje prácticamente virgen. Su acceso es algo complicado, hay que dejar el coche en la carretera que sube a la ermita de Santa Cristina y pasar por un camino de tierra de 200 metros que termina en la cala.

Y si os animáis a pasar el fin de semana o más días para disfrutar de estas maravillosas calas, siempre podéis elegir algún hotelito o bien hacer una escapada.

¡Feliz verano a tod@s!