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¿Sigues creyendo que el mundo es tal y como lo conoces? Es que todavía no has ido a la exposición de Erlich

11.04.2017
¿Y si al entrar en el probador de una tienda el espejo no nos devolviese nuestro reflejo? Algo tan sencillo -y a la vez tan extraño- es el punto de partida de 'Changing Rooms', una de las dos instalaciones que forman 'Certezas efímeras', la exposición de Leandro Erlich que puede visitarse hasta el 23 de abril en el Espacio Fundación Telefónica . Una oportunidad única para olvidarse de todo lo establecido y dejarse sorprender por los 'trucos' del arte. ¿O es que, de verdad, creíais que el mundo era tal y como lo conocemos?

Apodado ‘el arquitecto de lo incierto’, nada en la obra del argentino Leandro Erlich es lo que parece. Simplicidad, cotidianidad y diversión son los ejes sobre los que construye sus ilusiones ópticas. Erlich nos invita a vivir, a meternos en el interior de sus creaciones y experimentarlas por nosotros mismos. Nos plantea un marco perfecto, un escenario como sacado de una película -se nota que le encanta Hitchcock– que esconde un sinfín de paradojas visuales capaces de dejarnos con la boca abierta. “Observar con la avidez de un niño que mira por primera vez”, nos aconsejan desde la organización. Y a eso vamos. Ojalá poder corretear entre la multitud como si nadie nos estuviese mirando. Seguro que a Erlich le encantaría.

¿Los probadores? Al fondo a la derecha

Una puerta nos recibe al llegar a la primera de las instalaciones. ‘Bien, de acuerdo, esto ya lo conozco’. Todo nos recuerda a un probador de grandes almacenes. La cortina de terciopelo, el taburete para dejar los tratos y un enorme espejo con marcos dorado. Seducidos por la familiaridad, nos adentramos en la instalación, esperando, claro, encontrarnos a nosotros mismos. ¡Error! Delante de nuestros ojos, un infinito de probadores reflejados pero ni rastro de nuestra figura. ¿Pero qué está pasando aquí? Lo que pensábamos que era un espejo no es más que una ilusión, una forma de decirnos que no demos nada por sentado. Así se las gasta Erlich.

Changing rooms‘ -probadores, en inglés- despierta la fascinación de los visitantes. Más de una risa se escapa al descubrir el truco del artista. No es para menos. La obra nos invita a interactuar con ella, a colarnos entre los más de treinta probadores construidos para buscar a otros visitantes y sorprenderles con nuestra presencia -¿pero cómo ha llegado este hasta aquí?-. Deconstruir lo que la sociedad nos ha dictado y configurar nuestro propio mundo. Nunca algo tan cotidiano como un probador había tenido tantas lecturas. Es lo que tiene enfrentarse a uno de los artistas argentinos con mayor proyección internacional…

¿A qué huelen las nubes? ¡Ni idea!

Si ‘Changing rooms’ nos permite experimentar, ‘Nido de nubes‘, la segunda de las instalaciones que componen la exposición, nos invita a la contemplación. El escenario no puede ser más evocador. Casi en penumbra descubrimos siete vitrinas que encierran siete nubes flotando en el aire. ¡Ojos como platos! ¿Cómo ha podido conseguir ese efecto técnico? ¡Que alguien nos lo explique! Poco a poco, nos acercamos a cada una de ellas, temerosos de que, realmente, se trate de nubes y vayan a salir volando. Pero, como no, nada es lo que parece. Recreadas con una sucesión de placas de vidrio, lo que de lejos podría pasar por nubes informes se trata de siluetas de diversos países. España, Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Luxemburgo y Bélgica. ¡Imposible!

De nuevo, la incertidumbre entra en juego. Algo tan estático como las fronteras representado por algo tan volátil como las nubes. ¿Y si todo lo que nos han enseñado resulta que no es permanente? ¿Y si lo que nos han dicho que va a ser así para siempre termina cambiando cuando menos lo esperemos? “En realidad, la mayor continuidad que se manifiesta en el mundo es el cambio”. Erlich nos empuja a revisar las estructuras que tenemos preconcebidas de una forma que nunca hubiésemos imaginado. Mapas y probadores. Reflejos y nubes. Un soplo de aire fresco más que necesario en los tiempos que corren.

Si algo consigue Leandro Erlich con sus ‘Certezas efímeras’ es dejarnos el mundo del revés. Ponerlo todo patas arriba sin que nos demos cuenta. ¡Qué peligro tiene el arte! Hasta el 23 de abril, de martes a domingo de 10 a 20 horas podréis disfrutar de esta maravilla. Además, como todo en Espacio Fundación Telefónica (Fuencarral, 3), la exposición es gratuita, así que no tenéis excusa para perdérosla.

Uno de los chinos japoneses que inventó la confusión

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