Me autodeclaro la fan número 1 de los espectáculos de circo. Ya sean para niños, para adultos, sean clásicos, contemporáneos, en invierno o en verano, siempre que un circo viene a Barcelona, tiempo me falta para comprar mi entrada.

Por eso, aquella noche, al llegar a casa, el corazón me iba a mil de la emoción. “¿Emoción por qué?”, te preguntarás. Emoción porque acababa de vivir en primera persona la entrega de premios de la revista Zirkòlika, el pasado 18 de diciembre. Y aluciné. De verdad.

Zirkolika

Los ganadores. Foto cedida por Zirkòlika.

La “Nit de Circ i Premis Zirkòlika” (del catalán, “Noche de Circo y Premios Zirkòlika”) empezó con un espectáculo de circo en el que, durante más de 1 hora, varios artistas salieron a escena para dejarnos a todos con la boca abierta.

Números de acróbatas, clown, música en directo y  audiovisuales llenaron la carpa del Circ Raluy. El show fue presentado por Guillem Albà, un cómico fuera de serie que consiguió hacerme reír como pocos clowns lo han conseguido hacer antes.

Los nervios de los nominados se respiraban en el ambiente y los aplausos resonaban de emoción cada vez que salía a la luz un nuevo ganador. Aquí no puedo dejar de destacar las palabras que Jorge Albuerne, ganador en la categoría “Circ de sala”, pronunció al coger su premio: el artista lanzó un mensaje defendiendo la humanidad del arte y la creación artística. Sus palabras lograron que el público se pusiera de pie para aplaudirle. Yo incluida.

Quería felicitar a todos los ganadores de “Premis Zirkòlika” y agradecerles la noche mágica, intensa y emotiva que me hicieron vivir. Volví a ser niña otra vez y, eso, no lo consigue cualquiera.

En Atrápalo, por cierto, tenemos mucho circo ;)

Me autodeclaro la fan número 1 de los espectáculos de circo. Ya sean para niños, para adultos, sean clásicos, contemporáneos, en invierno o en verano, siempre que un circo viene a Barcelona, tiempo me falta para comprar mi entrada.

Por eso, aquella noche, al llegar a casa, el corazón me iba a mil de la emoción. “¿Emoción por qué?”, te preguntarás. Emoción porque acababa de vivir en primera persona la entrega de premios de la revista Zirkòlika, el pasado 18 de diciembre. Y aluciné. De verdad.

Zirkolika

Los ganadores. Foto cedida por Zirkòlika.

La “Nit de Circ i Premis Zirkòlika” (del catalán, “Noche de Circo y Premios Zirkòlika”) empezó con un espectáculo de circo en el que, durante más de 1 hora, varios artistas salieron a escena para dejarnos a todos con la boca abierta.

Números de acróbatas, clown, música en directo y  audiovisuales llenaron la carpa del Circ Raluy. El show fue presentado por Guillem Albà, un cómico fuera de serie que consiguió hacerme reír como pocos clowns lo han conseguido hacer antes.

Los nervios de los nominados se respiraban en el ambiente y los aplausos resonaban de emoción cada vez que salía a la luz un nuevo ganador. Aquí no puedo dejar de destacar las palabras que Jorge Albuerne, ganador en la categoría “Circ de sala”, pronunció al coger su premio: el artista lanzó un mensaje defendiendo la humanidad del arte y la creación artística. Sus palabras lograron que el público se pusiera de pie para aplaudirle. Yo incluida.

Quería felicitar a todos los ganadores de “Premis Zirkòlika” y agradecerles la noche mágica, intensa y emotiva que me hicieron vivir. Volví a ser niña otra vez y, eso, no lo consigue cualquiera.

En Atrápalo, por cierto, tenemos mucho circo ;)